jueves, 16 de diciembre de 2010


ORACIÓN
 Oh Dios misericordioso que te has dignado a escoger a Venezuela para ser la patria de tu siervo DON JOSE GREGORIO HERNANDEZ, quien prevenido por tu gracias practico desde niño las mas heroicas virtudes, en especial una FE ardiente,  una pureza angelical y una Caridad encendida, siendo esta la escala por la cual su alma voló a tu divino encuentro el holocausto de su vida. Concedenos que brille pronto sobre su frente la aureola de los santos, si es para tu mayor gloria y honor de la SANTA IGLESIA.
Te lo pedimos por los meritos de Cristo Nuestro Señor. Amen.
tres padres nuestro, tres aves Maria y un gloria al doctor JOSE GREGORIO HERNANDEZ centro de la CORTE MEDICA VENEZOLANA  y UNIVERSAL y en honor a nuestros hermanos medicos espirituales para pedirle la ayuda de sanacion para nuestros enfermos en el nombre de dios padre todopoderoso.y la santisima trinidad amen.
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José Gregorio Hernández


Su Pueblo Natal

Los años de infancia de José Gregorio transcurrieron sin grandes sobresaltos en su pueblito de Isnotú, que en aquella época también era conocido como parroquia Libertad. Isnotú o Libertad era entonces apenas un pequeño caserío de humildes hogares agrupados en torno a dos calles. La via principal era de 1.700 metros de largo y ocho de ancho, y la otra de 600 metros con siete y medio de ancho.
El pueblo de Isnotú, se eleva a 850 metros sobre el nivel del lago de Maracaibo. Limita al Norte con la quebrada de Lamedero. Al Sur con el cerro de Ponemesa. Al Este con la quebrada de Canambú. Y al Oeste con la de Vichú. José Gregorio Hernández Cisneros, nacido un 26 de Octubre de 1864, en el municipio de Isnotú, Distrito Betijoque del Estado de Trujillo, Venezuela, situado a 500 Km de Caracas. Fue bautizado en la Iglesia del dulce nombre de Jesús de Escuque, el dia 30 de Enero de 1865. El 6 de diciembre del mismo año confirmado por el ilustrísimo señor Juan Bonet, Obispo de Mérida.
En la actualidad, la fisonomía de Isnotú difiere mucho de la de los tiempos de José Gregorio, pués no sólo el progreso ha llegado hasta ésta antiguamente apartada región andina, sino que junto a la producción de caña, café, plátano, maíz, frijoles, maderas laborables y de otras propiedades, se ha venido a sumar, como elemento influyente en la economía de la región, el incesnte peregrinar de los devotos de José Gregorio, que vienen a depositar sus exvotos en las dos únicas paredes que quedan en la casa que lo vió nacer.
En 1864 Isnotú era un pueblo de gentes humildes dedicadas a la agricultura o al corte de madera. La familia de José Gregorio tenía una posición un poco más elevada en el pueblo, pues el padre, don Benigno, poseía un comercio, de esos caracteristicos en las zonas rurales en aquellos años. En este comercio se vendía de todo lo que podrían necesitar las familias del pueblo, desde sal y pimienta hasta jabones, telas, perfumes y artículos de género.

Sus Padres

Su padre, don Benigno María Hernández Manzaneda era de ascendencia colombiana, y su madre, doña Josefa Antonia Cisneros Mansilla, era de procedencia española.
Por linea materna habia cierto parentesco con el famoso cardenal Francisco Jiménez de Cisneros quien fuera confesor de la reina Isabel la Católica, fundador de la universidad de Alcalá y un gran propugnador de la cultura en su época.
Por linea paterna, a travéz del linaje de un tío bisabuelo, José Gregorio se emparentaba con Francisco Luis Febres Cordero Muñoz, eminente educador y escritor, miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, y correspondiente de la Real Academiade la Lengua Española, quien utiliza como seudónimo literario G.M. Bruño, con el que escribió un célebre libro de cálculoque habría de resultar muy útil a toda una generación de estudiantes.

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Sus Estudios en Caracas

José Gregorio le manifestó a su padre que le interesaba ir a Caracas a estudiar leyes; pero Don Benigno lo convenció de que debía estudiar medicina. José Gregorio aceptó obedientemente la orientación de su padre, y a partir de ese momento tomó a la medicina como su propia vocación, quizá porque veía en ella una manera de expresar su natural inclinación a ayudar a los demás.
Cuando apenas contaba trece años y medio, bajó de la sierra trujillana hasta Caracas decidido a estudiar medicina. Habría de preparar el bachillerato en el Colegio Villegas, uno de los mejores de la época. Se encontraba al frente del colegio Guillermo Tell Villegas y su esposa Pepita Perozo de Villegas, quienes habrían de tomarle gran afecto al nuevo alumno. Inicialmente José Gregorio se hospedó en habitaciones del mismo colegio.
No pasó mucho tiempo sin que las cualidades de estudiante, y el carácter serio de José Gregorio se destacara entre sus companeros. Estos rasgos no pasaron inadvertidos para el rector del plantel, y poco después lo nombraba inspector para que velara por el mantenimiento de la disciplina en los predios de la escuela.
Durante sus años en el colegio Villegas, José Gregorio siempre obtuvo las mejores notas, ganó distinciones y premios, y en varias ocasiones las medallas de la aplicación y de buena conducta. Fue tanto su adelanto que llegó a fungir como profesor de aritmética. Entre 1878 y 1882 José Gregorio cursó en dicho colegio preparatoria y filosofía, graduandose de bachiller en filosofía en ese último año.
Cuando ingresó a la universidad central de Caracas José Gregorio tenía 17 años. Durante los dos primeros años de estudios universitarios continuó viviendo en el colegio Villegas, donde aun desempeñaba el cargo de insperctor y donde era tratado como un miembro de la familia; pero, en 1884, cuando comenzó a cursar el tercer año de medicina, dejo el collegio Villegas para establecerse en habitaciones alquiladas a los esposos Margarita Patria y Germán Puyou en la casa número 3 de Madrices a Ibarra.
En ese mismo año, mientras cursaba el tercero de medicina, habría de conocer a dos de sus mejores amigos, quines habrian de significar mucho en su vida y cuyos datos testimoniales habrian de tener un valor incalculable para los biografos del sabio de Isnotú.


Su Vida Religiosa

La vocación sacerdotal que según algunos de sus biógrafos había alimentado desde joven junto a su vocación por la medicina, se había desarrollado de una manera serena, manteniendose siempre como a la sombra de su fervor profesional. No era José Gregorio hombre a quién se oyera con frecunecia hacer comentarios religiosos, al extremo de que uno de sus amigos cercanos, Pedro César Dominici, se sorprendio mucho cuando en una ocación, conversando acerca del clero, éste le reveló que pertenecía a una orden exclaustrada.
No obstante esa discreción con respecto a su vocación y su fé, su deseo de entregarse totalmente a Dios fue siempre en aumento. En 1907, despues de haberse traido a todos sus familiates a Caracas, y de haber encaminado hermanos y sobrinos en dicha capital, José Gregorio sintió que ya sus deberes familiares estaban cumplidos. Y como ya se encontraba jubilado de su puesto de catedratico universitario, y además había hecho valiosos aportes a la medicina venezolana y mundial con sus tarabajos cientificos, consideró que también sus deberes para con su país y con la ciencia habían sido cumplidos, por lo que le era posible entonces llevar a vias de hecho su tan aplazada vocación religiosa.
El padre Juan Bautista Castro, su director espiritual durante años, quien era a la sazon Arzobisp[o de Caracas y Primado de Venezuela, despues de mucho discutir con José Gregorio todo lo útil que aún podía ser a su país y al mundo, aprobó finalmente la vocación de José Gregorio. Monseñor Castro envió una carta de recomendación con fecha 6 de octubre de 1907 en la que solicitaba al Prior de la orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta cercana al pueblito de Lucca, Italia, el ingreso de José Gregorio en dicho claustro. José Gregorio por su parte envió tanbién una carta al Prior.
El 16 de julio de 1908 llegó José Gregorio finalmente a la Cartuja de Farneta. Los preliminares de su ingreso consistieron en un nuevo examen de su vocación que habría de durar varios días. En estos días se intruía al aspirante a novicio sobre los pormenores de su vida futura y de todos los detalles de la orden en la que iba a ingresar, al mismo tiempo que se comprobaba si su vocación era puramente religiosa o si simplente se trataba de reacción pasajera ante circunstancias adversass de la vida de este mundo.
Una véz probada su vocación, Fray Etienne le lavó los pies, ceremonia previa a ser recibido en la celda por el Prior de la orden. Este lavatorio de pies simboliza que el novicio debe dejar tras de sí al entrar en clausura 'el polvo del siglo' y consagrar su vida a la oración y la devoción.
El período de postulado habría de durar un més. Durante ese més el futuro novicio vistió un manto negro sobre sus ropas civiles al acompanar al los cartujos en todas sus actividades monacales. En esos dias el maestro de novicios, Fray Etienne, se encargaba de instruirlo en las labores que una véz aceptado en al orden, habria de ser su queacer diario.
Al cabo de este mes de postulado, provada una vez más la voluntad y la vocación de José Gregorio, el Prior lo propuso ante los frailes de la comunidad para la toma del hábito.
En la sala del capitulo de la cartuja, José Gregorio arrodillado a los pies del Prior, y con las manos de este entre las suyas,respondió a las preguntas que éste le formulaba en latín.
Una ves conluido el interogatorio los frailes debían votar con respecto a la aceptación de José Gregorio como cartujo, mientras el futuro novicio se retiraba a la capilla en espera del resultado. La votación se haría privada y en secreto. Cada fraile debía colocar un grano negro o uno blanco en una urna segun fuera su opinion con respecto al ingreso del nuevo novicio en la orden.
Al contarese los granos se comprobó una mayoría de granos blancos, y José Gregorio fue conducido nuevamente a la sala del capítulo, donde hubo de escuchar una nueva alocución del Padre Prior. Josó Gregorio, de rodillas repitió su solicitud de ingreso en la orden, a lo que el Padre Prior respondió:
"En el nombre de Dios y de la Orden, en mi nombre y el de mis Hermanos, yo os admito entre nosotros; y os prevengo de que hasta vuestra profesión vos sois libre de retiraros, pero nosotros también, de nuestra parte, podemos despediros si vuesta conducta nos desagrada"
Inmediatamente después le dio el "beso de paz", y seguidamente José Gregorio fue a arrodillarse ante los pies de cada uno de sus nuevos hermanos en la orden, quienes a su vez, solemnemente conmovidos, también lo besaron y lo abrasaron.
A partir de ese momento ya José Gregorio nunca más podria vestir las ropas seglares, sino que bajo el manto negro, habria de llevar ahora el cilicio de piel de cabra que impone la orden y la túnica blanca de los novicios. Además su cabello fue cortado al raoe y le afeitaron el bigote que había conservado hasta el momento.Su nombre paso a ser entoces el de "Hermano Marcelo", y se le adjudicó una celda en el convento que ostentaba en la puerta en una tablilla la letra U y una sentencia en latin tomada de la Biblia
"Vir obediens loquetur victoriam"
Era el 29 de agosto de 1908. Con el nombre de Fray Marcelo nacía José Gregorio a una nueva vida de duras privaciones, pues las reglas de la orden obligan al novicio a familiarizarse desde el principio con todos los rigores de la vida cartujana.
Los dias en la cartuja se dividian en 7 horas de sueño, 15 de studio y ejercicios epirituales, y 2 horas de trabajo físico. Las celdas cartujanas están compuestas de dos compartimientos, uno destinado a dormitorio y el otro destinado al estudio; cuentan también con un pequeño patio, donde a solas realizan los trabajos que consisten fundamentalmente en cortar leña con hacha. De éstos aposentos no pueden salir los monjes sino cuando el Prior o el Maestro de Novicios se lo pide. La comunicación está prohibida en todo momento pués hasta en los oficios religiosos deben permanecer con la vista baja. Si precisan de algo, tienen que escribirlo en un papel y colocarlo en el torno de la celda en el cual se les colocan los ecasos alimentos.
Como se ve es un réginen de total aislamiento no solo del contacto humano sino de todos los posibles placeres del cuerpo como pueden ser el comer y el beber. Las mortificaciones son constantes pues el cilicio molesta en su contacto directo conl a piel, y cuando hace frío, aunque las ropas son de lana, resulta muy incomodo, pués no les es permiltido encender fuego para calentardse, ni siquiera cuando la temperatura llega hasta varios grados bajo cero en la escala centígrada.
Todo parecía indicar que Fray Marcelo tomaría finalmente el hábito y seguiría sin tropiezos el camino que se había trazado; sin embargo, el señor tenía departado un destino diferente al fervoroso cartujo, pues la salud de José Gregorio se vió quebrantada ante las duras reglas de la orden. El padre superior D. Rene, considero prudente el que Fray Marcelo volviera a ser el Dr, José Gregorio Hernández y que regresara por unos años a Venezuela hasta que su salud se viera toralmente restablecida.
Por esa razón, y contra su voluntad, José Gregorio se vió precisado a dejar los hábitos y a abandonar la Cartuja de Farneta nueve meses despues de haber ingresado en ella.

Su Muerte

El 29 de Junio, como todos los días, José Gregorio se levantó a las cinco, tomó su primer baño del día, rezó el Angelus, y después se dirigió a la iglesia de la Divina Pastora a escuchar la misa y a comulgar. Como era domingo, no tenía que ir a la universidad, por lo que se fué a visitar algunos de sus enfermos en esa parroquia. Regreso luego a su casa (en el numero 3 de San Andres a Desbarrancado), donde su hermana Isolina le sirvió el desayuno: pan, mantequilla, queso y agua de panela. Después de organizar su consultorio, salió a visitar las casas de sus pacientes, cosa que acostumbraba hacer en las mañanas que no tenía clases, entre las ocho y las once y cuarenta y cinco. Para este recorrido José Gregorio iba generalmente a pie.
Poco antes del mediodía llego a su casa, donde tomó su segundo baño del día como era costumbre. A las doce del día rezó el Angeluz y se sentó a almorzar. Este último almuerzo consistió en sopa, legumbres, arroz y carne acompanados de un refresco de guanábana que le enviara su cuñada, Dolores de Jesus Briceno Gonzales, la espoza de César Benigno.
Para reposar el almuerzo se sentó en la mecedora que tenia para atender a los pobres que venian a verlo durante dos horas todos los días. Estaba esta mecedora junto a una imagen de San José.
Pasada la una y media de la tarde llego alguien a avisarle de que una señora anciana se encontraba muy grave, José Gregorio tomó su sombrero y partió enseguida a visitarla. Esta anciana vivía entre Amadores y carbones.
Cuando salió de consultar a la anciana enferma, José Gregorio, considerando que esta era muy pobre decidió el mismo irle a comprar las medicinas que le había recetado y para ello se llegó hasta la farmacia que se encontraba en la esquina de Amadores.
En la esquina de Amadores y Urapal se encontraba estacionado un tranvía y en el momento en que salía José Gregorio de la farmacia con las medicinas otro tranvía subía desde Guanabanos hacia Amadores. José Gregorio fué a cruzar la calle por delande del tranvía que se encontraba detenido, sin percatarse de que un automovil se aceraba en esa dioreccion, sorprendido por la aparicion inesperada del transeunte el chofer no pudo detener a tiempo el vehiculo que conducía a 30 Km por hora y José Gregorio recibió el fuerte inpacto que lo lanzó por el aire contra un poste telefónico; golpeandose en su caída con el filo de la acera. Este golpe de acuerdo con el informe forense es lo que ocasiona la muerte del ilustre médico y siervo de Dios pocos minutos más tarde, pués le fracturó la base del cráneo y le provocó una hemorragia interna.
La señorita Angela Páez se encontraba en ese momento asomada al a ventana de su casa el numero 29 entre Guanabano y Amadores y pudo ver el accidente. De acuerdo a su testimonio cuando Jose Gregorio vió que se le avalanzaba el automovil, exclamo: "Virgen Santisima".
Por extrana coincidencia el que conducía el automovil Fernando Bustamante Morales, iba a ser compadre de José Gregorio y este había curado en una ocación a su madre y salvado de la peste a una de sus hermanas.
En el mismo auto que lo atropellara llevaron a José Gregorio a toda carrera hasta el Hospital Vargas. Cuando llegaba el coche con la victima ya en estado de coma salía en ese momento del hospital el Presbítero Tomás García Pompa, Capellán de esa institución quién al enterarse del caso regresó justo a tiempo para imponer los Santos Oleos al moribundo.
También en el mismo auto del accidente fueron a buscar al doctor Luis Razzetti, quien habría de firmar el acta de defunción:" además de la fractura de la base del craneo certificada, tenía una ligera herida en la sien derecha, y un morado en la misma sien, señales del golpe contra el poste de hierro; por la nariz y la boca le brotaba sangre; más arriba de las rodillas tenía una franja morada en ambas piernas"
Las hermanas de San José de Tarbes fueron las encargadas de la piadosa labor de amortajar a Jose Gregorio. Una vez examinado y amortajado el cuerpo fue trasladado a la casa de sus hermanos José Benigno, Avelina y Hercilia Hernández, en el numero 57 en la avenida Norte, entre TiendaHonda y Puente de laTrinidad. La elección de esta casa para exponer el cuerpo se hizo tomando en cuenta el que era mas grande que la de José Gregorio y como se esperaba una gran afluencia de dolientes en esta casa sería mas facil acomodarlos.
Sin embargo la reacción popular fue muy superior a lo que se esperaba. La noticia de su muerte fue trasmitida por toda Caracas en cuestión de minutos y el número de personas que se presentó a ofrecer sus últimos respetos al doctor Hernández fué tran grande que las autoridades tuvieron que intevenir para organizar el desfile incesante de dolientes.
Durante toda la noche estubieron desfilando pacientes y amistades por la capilla improvisada en la casa de la avenida Norte para ver por última vez al médico y al amigo que tanto bien les había hecho en éste mundo. A las siete de la mañana del dia siguiente, ralizó el oficio de difuntos de cuerpo presente el entonces Arzobispo de Caracas Primado deVenezuela Monsenor Felipe Rincon Gonzales. A la luctuosa ceremonia concurrieron sus familiares y un gran número de representantes de organizaciones religiosas.
A las 10 de la manana del 30 de Junio se inició el traslado del féretro hacia el Paraninfo Universitario. Este habría de hacerse en los hombros de los estudiantres y de sus discipulos. Dos largas hileras de colegas y estudiantes precedian el cortejo fúnebre. Cada uno de estos portaba una corona floral.
Una vés depositada la funebre carga se estableció una guardia de honor en torno al ataud integrada por cuatro alumnos los cuales eran reemplazados cada media hora. Las ofrendas florales que segun algunos sumaban más de mil coronas, fueron colocadas en el salón central del Paraninfo y en otros salones.
Si grandioso había sido el desfile hacia el Paraninfo Universitario, indescriptible resultaría el desbordante cortejo hacia la Catedral. Toda Caracas se desbordaba en un verdadero mar humano para ver pasar por última véz al que tantas veces recorriera sus calles para llevar salud, consuelo y ayuda.


Su Vida Profesional


A su llegada a Caracas, procedente de Europa, José Gregorio se dedicó a la instalación del laboratorio de fisiología experimental que se le había encargado comprar en París. A las pocas semanas, a principios de noviembre de 1891, el Presidente de la Republica dictó un decreto mediante el cual se establecía en la Universidad Central de Venezuela los estudios de histología normal y patológica, fisiología experimental y bacteriología. Al dia siguente el ministro de instrucción pública dictó una resolución en la que se nombraba a José Gregorio catedrático de esas materias. En relidad estas cátedras habían sido creadas especialmente para él, pues era a la sazón el único verdaderamente capacitado para desempeñarla. Este acontecimiento convirtió a José Gregorio en un verdadero precursor de esas disciplinas científicas en Venezuela. Dando un ejemplo de abnegación poco común, José Gregorio se presentó a desempeñar su labor a la mañana siguente del nombramiento, prestando juramento como prefesor ante el rector de la universidad el 16 de novienbre de 1891. El reconociemiento oficial a la ciencia del doctor Hernández, sumado a los modernos conocimientos y a la valiosa experiencia que había adquirido en Europa, le garantizaron una favorable acogida en los medios profesionales y aristocráticos de Caracas. Pero, amén de esas cualidades indiscutibles, en opinión de muchos, fué su caracter afable y comprensivo lo que le granjó de inmediato una gran clientela en todas las esferas sociales de la capital.
En opinio del Dr. Santos Aníbal Dominici, "impuso su valimiento cientifico a las pocas semanas de su actuación médica". Convencidos de su pericia y de su eficacia profesional, muchos galenos caraqueños no vacilaron en consultarle, incluso al pie del lecho de sus propios enfemos. Al cabo de cierto tiempo, algunos doctores más viejos comenzaron a transferirle sus pacientes, llegando a contar el Dr. Hernández con una de las más extensas clientelas de la Caracas de aquellos tiempos. Los métodos modernos que empleaba a la hora de emitir sus diacnósticos, y lo acertado de éstos, le dieron a su opinión profesional una validez indiscutible.


Sus Estudios en Paris

La fecha exacta de la llegada de José Gregorio a París se desconoce, pero se sabe que ya en noviembre de 1889 se encontraba estudiando en el laboratorio de histología de Mathias Duval.
Estos años en la capital francesa habrían de resultar muy positivos para su ulterior desarrollo como profesional y, como consecuencia, también serían decisivos para el avance de la medicina moderna en Venezuela.
En París José Gregorio no perdió su timepo en vanas diversiones, sino que dedicó todo se esferzo el estudio, la experimentación y al ejercicio de su profesión en los hospitales de esa ciudad, superando sus conocimientos a través del contacto directo con algunos de los mejores clínicos e investigadores fraceses del momento.
Durante esos meses José Gregorio asistió asiduamente al laboratorio del Mathias Duval, donde aprendió y practicó histología. En el laboratorio del doctor Charles Richet profundizó en fisiología, y el del Dr. Strauss se dedicó a investigaciones bacteriológicas, y empredió exitosamente un original experimento sobre la vacuna quimica.
Durante su estancia en la capital francesa José gregorio compró un violín en el cual practiba esporádicamente. Este violín, que habia recibido la medalla de oro de la Exposición Universal de París de 1889, habría de acompañarlo hasta que partió para la Cartuja de Farneta en 1908, cuando se lo regaló a su sobrino Benigno. Una nota grave habría de endombrecer el triunfo que significaba para José Gregorio el poder desarrollar sus conocimientos profesionales en la capital francesa. El 8 de marzo de 1890 murió su padre, don Benigno Hernández Manzaneda.
Transido de dolor por no haber estado junto a su padre en el último momento, José Gregorio nombró como apoderado para las cueationes legales de las que debía ocuparse como hermano mayor a su cuñado Temístocles Carvallo. Con un nuevo gesto de generosidad, José Gregorio entregó toda su herencia a sus sobrinos, los hijos de su hermana Sofía con el señor Carvallo.
En 1891, ya plenamente familiarizado con los últimos desarrollos científicos de la capital francesa, José Gregorio hizo gestiones con el Ministro Plenipotenciario de Venezuela en París, y con el Embajador de Alemania, para viajar a Berlín con el fin de continuar sus estudios de histología patológica. Contrariaamente a lo que esperaba José Gregorio, este viaje no se realizó, aun cuando la beca que se le había otorgado originalmente también incluía los mencionado estudios en la capital alemana.
Sin embargo, el gobierno venezolano, informado de los adelantos obtenidos por José Gregorio en París, lo responsabilizó con la compra de todo el instrumental necesario para la creación de un laboratorio de fisiología experimental, el cual, por disposición presidencial, habría de establecerse en el Gran Hospital Vargas de Caracas.
José Gregorio recibió una comunicación oficial de dicha designación firmada por el Ministro de Instrucción Pública, tras lo cual se dedicó a elaborar un inventario de lo que debería tener dicho laboratorio, y a calcular el presupuesto necesario para el mismo. Como modelo tomó José Gregorio al laboratorio de la Facultad de Medicina de París. No se sabe la fecha en que salió de Francia el joven médico, pero el 24 de agosto de ese año José Gregorio se encontraba establecido en Caracas.


Oraciones

ORACION DIARIA
AL SIEVO DE DIOS
DR. JOSE GREGORIO HERNANDEZ
OH SEÑOR DIOS MIO QUE TODO LO PUEDES
Y QUE HABEIS ACOGIDO EN TU SENO A VUESTRO AMADO SIERVO JOSE GREGORIO,
QUE POR VUESTRA GRAN MISERICORDIA LE DISTE EL PODER DE CURAR ENFERMOS EN
ESTE MUNDO, DADLE SEÑOR LA GRACIA DE CURARME , COMO MEDICO ESPIRITUAL, MI
ALMA Y MI CUERPO SI HA DE SER PARA TU GLORIA. TE PIDO ESTO SEÑOR DIOS MIO
EN NOMBRE DE TU AMADO HIJO QUIEN ENSEÑO A ORAR DICIENDO: PADRE NUESTRO...


NOVENA PARA OBTENER FAVORES POR INTRCESION DEL SIERVO DE DIOS

ORACION PARA TODOS LOS DIAS
OH TRINIDAD AMABILISIMA EN VOZ CREO, EN VOS ESPERO, OS AMO CON TODO MI
CORAZON Y OS PIDO LLENEIS MI ALMA DE VUESTRA GRACIA Y LO CONFIRMEIS EN
ELLA; DE MODO QUE JAMAS DEJE DE SER VUESTRO SANTO TEMPLO Y LA MORADA DE
VUESTRAS DELICIAS, VOS HABEIS ELEGIDO A VUESTRO SIERVO JOSE GREGORIO PARA
ENSEÑAR A LOS HOMBRES A AMAROS SOBRE TODAS LAS COSAS, SERVIROS FIELMENTE Y
AMAR AL PROJIMO CON SANTA CARIDAD, ANIMADO YO CON ESTA CONSOLADORA DOCTRINA
DEL EVANGELIO OS ADORO Y BENDIGO POR LAS VIRTUDES Y PRERROGATIVAS QUE
HABEIS CONCEDIDO A NUESTRO SIERVO Y EDIFICADO CON SU EJEMPLO OS PIDO POR SU
EFICAZ INTERCESION QUE ME ASISTAIS EN TODAS MIS NECESIDADES, ESPECIALMENTE
EN ESTA QUE ENCOMIENDO. DIGNAOS TRINIDAD MISERICORDIOSISIMA, OIR A VUESTRO
SIERVO CONCEDIENDOME EL FAVOR QUE OS PIDO SI ES PARA MAYOR GLORIA VUESTRA Y
BIEN DE MI ALMA. AMEN.

PRIMER DIA
OH PADRE ETERNO OMNIPOTENTE DIOS 
OS ALABO, GLORIFICO Y BENDIGO Y DOY GRACIAS POR TODAS LAS QUE CONCEDISTEIS
A VUESTRO SIERVO JOSE GREGORIO Y, POR SU INTERCESION OS PIDO OIGAS LOS
ARDIENTES VOTOS QUE HAGO PARA ALCANZAR DE VUESTRA SOBERANA BONDAD EL FAVOR
QUE HUMILDEMENTE OS SUPLICO.
ASI SE PIDE LO QUE SE DESEA.

PADRE NUESTRO, AVEMARIA Y GLORIA

DIA SEGUNDO
OH DIVINO VERVO
ENCARNADO POR AMOR A LOS HOMBRES Y ESE MISMO AMOR SACROSANTO EN LOS
ALTARES, OS DOY LAS GRACIAS POR LAS CARISIMAS INEFABLES CON QUE CADA DIA
FAVORECIAS EL ALMA DE VUESTRO SIERVO JOSE GREGORIO AL RECIBIROS CON TAN
SANTAS DISPOSICIONES EN LA SAGRADA COMUNION, YO POR SU INTERSECION OS PIDO
EL FAVOR QUE TANTO NECESITO
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO, AVEMARIA, GLORIA

DIA TERCERO
OH ESPIRITU SANTO
FUENTE INAGOTABLE DE AMOR Y VIDA 
OS ALABO Y DOY GRACIAS POR HABER ELEGIDO POR MORADA EL ALMA DE VUESTRO
SIERVO JOSE GREGORIO Y POR SU INTERCESION OS PIDO ESTE FAVOR
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO, AVEMARIA, GLORIA

DIA CUARTO
OH FIDELISIMO SIERVO DE DIOS JOSE GREGORIO
OYE LAS SUPLICAS DE MI CORAZON, Y ASI COMO EN LA TIERRA SOCORRISTE A LOS
POBRES, ENFERMOS Y ATRIBULADOS CON TUS LIMOSNAS, CIENCIAS Y BUENOS CONSEJOS

AHORA FELIZ EN EL CIELO, PROTEGEME, Y EN PRUEBA DE QUE OLVIDAS, ALCANZAME
EL FAVOR QUE CONFIADA Y HUMILDEMENTE TE PIDO..........SI ES PARA MAYOR
GLORIA DE DIOS HONRA DE MARIA INMACULADA TU PROPIA EXALTACION DE LOS
ALTARES Y BIEN DE MI ALMA . AMEN.
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO,AVEMARIA, GLORIA

DIA QUINTO
OH SEÑOR MIO JESUCRISTO
TU QUE MIRASTE CON COMPLACENCIA LA HUMANIDAD Y CARIDAD DE VUESTRO SIERVO
JOSE GREGORIO, OS SUPLICO LE CONCEDAS LA GRACIA DE AYUDARME A LA SALVACION
DE MI ALMA Y QUE SU EJEMPLO PERDURE EN NOSOTROS PARA GRANDEZA DE TU GLORIA
AMEN.
AQUI SE PIDE LO QUE DE DESEA
PADRENUESTRO, AVEMARIA,GLORIA

DIA SEXTO
SERAFICO SAN FRANCISCO DE ASIS
ALCANZALE A ESTE INSIGNE HIJO DE TU ORDEN TERCERA JOSE GREGORIO
EL HONOR SUPREMO DE SER ELEVADO A LOS ALTARES. Y TU GLORIOSA SANTA TERESA
DE JESUS, HAS PRUEBA DE TU VALIMENTO ANTE LA SOBERANA MAJESTAD, ACELERANDO
LA HORA DE SU BEATIFICACION. AMEN
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO, AVEMARIA, GLORIA

DIA SEPTIMO
OH VIRGEN DE LAS MERCEDES
OBTENGA DE VUESTRO DIVINO HIJO PARA ESTE PUEBLO VENEZOLANO QUE TIERNAMENTE
OS AMA, LA GRACIA INSIGNE DE LA EXALTACION A LOS ALTARES DE VUESTRO DEVOTO
JOSE GREGORIO HERNANDEZ, QUE TAN INEFABLEMENTE OS AMO
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO, AVEMARIA,GLORIA

DIA OCTAVO
SEÑOR DIOS MIO
MI REDENTOR Y MI TODO
ACORDAOS DE ESTA ALMA PECADORA, PARA QUE SE VISTA CON LA HUMILDAD Y CARIDAD
CON QEU VUESTRO SIERVO JOSE GREGORIO OS SIRVIO EN ESTE MUNDO, HACIENDO EL
BIEN EN TU SANTO NOMBRE Y SIRVIENDONOS DE EJEMPLO PARA SANTIFICARNOS EN TU
GRACIA. AMEN
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO, AVEMARIA,GLORIA

DIA NOVENO
MI ALMA GLORIFICA AL SEÑOR
Y MI ESPIRITU ESTA TRANSPORTADO EN GOZO DE DIOS SALVADOR MIO, PORQUE HA
PUESTO SUS OJOS EN LA BAJEZA DE SU ESCLAVA , POR LO TANTO YA DESDE AHORA ME
LLAMARAN BIENAVENTURADA TODAS LAS GENERACIONES , PORQUE HA HECHO EN MI
COSAS GRANDES AQUEL QUE ES TODOPODEROSO, CUYO NOMBRE ES SANTO, Y CUYA
MISERICORDIA SE DERRAMA DE GENERACION EN GENERACION SOBRE TODOS LOS QUE LE
TEMEN. HIZO ALARDE DE SU BRAZO, DESHIZO LAS MIRADAS DEL CORAZON DE LOS
SOBERBIOS, DERRIBO DEL SOLIO A LOS PODEROSOS Y ENSALSO A LOS HUMILDES ,
COLMO DE BIENES A LOS HAMBRIENTOS, Y A LOS RICOS LOS DESPIDIO SIN NADA.
ACORDANDOSE DE SU MISERICORDIA ACOGIO A ISRAEL SU SIERVO: SEGUN LA PROMESA
QUE HIZO A VUESTROS PADRES, A ABRAHAM Y SU DESCENDENCIA POR LOS SIGLOS DE
LOS SIGLOS. AMEN.
AQUI SE PIDE LO QUE SE DESEA
PADRENUESTRO,AVEMARIA,GLORIA

SUPLICA PARA TODOS LOS DIAS
CONCEDENOS 300 DIAS DE INDULGENCIA POR CADA VEZ QUE SE RECE ESTA ORACION

OH DIOS MISERICORDIOSO
QUE TE HAS DIGNADO ESCOGER A VENEZUELA PARA SER LA PATRIA DE TU SIERVO JOSE
GREGORIO 
QUIEN PREVENIDO POR TU GRACIA PRACTICO DESDE NIÑO LAS MAS HEROICAS VIRTUDES
, EN ESPECIAL UNA FE ARDIENTE , UNA PUREZA ANGELICAL Y UNA CARIDAD
ENCENDIDA , SIENDO ESTA LA ESCALA POR LA CUAL SU ALMA VOLO A SU DIVINO
ENCUENTRO CUANDO RECIBISTE EL HOLOCAUSTO DE SU VIDA 
CONCEDENOS QUE BRILLE PRONTO SOBRE SU FRENTE LA AUREOLA DE LOS SANTOS , SI
ES PARA MAYOR GLORIA Y HONOR DE LA SANTA IGLESIA. TE LO PEDIMOS POR LOS
MERITOS DE CRISTO NUESTRO SEÑOR AMEN

Ritual a San Gregorio Hernández para la salud

Objetos necesariosEstampa ó estatuilla de San Gregorio Hernández
3 velones blancos
Una foto de la persona a curar
Esencia o aceite de eucaliptos
Un crucifijo bendito
Un vaso de agua
Una taza de té (que se dejará frente a la estatuilla o estampa)


Lo primero que haremos será un altar en un lugar limpio y tranquilo.
Encendemos carboncillo con incienso de mirra para limpiar las malas influencias que el lugar pueda tener (solamente el primer día cuando coloquemos el altar).
El altar se hace en una mesa o banqueta de unas dimensiones que nos quepa todo con libertad y a ser posible que sea redonda
Primer paso:
Tres velones de protección a modo de triangulo equilátero, dentro de ese triangulo ponemos la estatuilla de san Gregorio(a la izquierda), un crucifijo bendito delante de la imagen, que vaya desde la imagen hasta la foto de la persona enferma), una taza de té a la derecha del santo y apoyada en el velón del vértice pondremos la foto de la persona e inmediatamente delante el vaso de agua.
Donde pone una cruz hay que hacer una cruz con aceite de eucaliptos en la foto de la persona, en la frente, garganta corazón y lugar del cuerpo donde tenga el dolor o mal
Nos ponemos frente al altar y decimos:


OH, Dios espíritu único sin principio ni fin, Dios del cielo creador del universo y de cuyo océano soy solo una gota; tu que velas con incesante providencia por el bien de tus criaturas; Tu, Divino Señor, que por medio de tu hijo, enviado excelso, nos ha dicho que busquemos para encontrar y que llamemos para que se nos responda, invoco en tu nombre al Doctor José Gregorio Hernández para sanar a esta tu criatura(se dice el nombre de la persona a curar) en el nombre del padre + del hijo + y del espíritu santo + y que su fluido de bondad y deseo de ayuda al necesitado penetre en esta tu criatura que desea ser sanada ( nombre y apellido ) infundiéndole con tu divino poder, salud, vigor, vitalidad y deseo de recuperación, y en la mente de esta tu criatura (nombre y apellidos) fortaleza ánimo y paz. Os suplicamos señor que derraméis sobre esta tu criatura (nombre y apellidos) y sobre todos los que sufren, la gracia de vuestro amor y vuestra misericordia, dándonos fuerza para resistir el mal y vencerlo.
Gracias OH Dios te doy por tu bondad infinita, hagase tu voluntad te lo pedimos de corazón, Amén.


Al terminar se reza:
1 Padre Nuestro
1 Ave Maria
1 credo Gloriado






*Este rito debe hacerse todos los días y el agua debe beberla la persona enferma hasta que esté sanada por completo.
*El té hay que cambiarlo todos los días.

José Gregorio Hernández




José Gregorio Hernández Cisneros (Isnotú, Trujillo, 26 de octubre de 1864 - Caracas, 29 de junio de 1919), fue un médico y científico venezolano, solidario con los más necesitados, tanto que muchos latinoamericanos lo consideran un santo a pesar de no estar beatificado por la Iglesia Católica. Murió de forma trágica, cuando golpeado por un automóvil, cae al suelo y se golpea la cabeza con el borde de la acera, en la esquina de Amadores, La Pastora, Caracas, Venezuela, pueblo hoy integrado en Caracas. Sus restos reposan en el Templo de la parroquia La Candelaria de esta ciudad, después de estar por mucho tiempo en el Cementerio General del Sur. Era la tumba más visitada de dicho cementerio.
Actualmente está en proceso de beatificación y canonización, logrando en el año 1986 que el Papa Juan Pablo II lo declarara "Venerable".

Infancia

José Gregorio Hernández Cisneros nació en Isnotú, una pequeña localidad ubicada en el estado Trujillo, en la cordillera Andina, en el occidente del país, siendo el primero de seis hermanos, hijo de Benigno María Hernández Manzaneda y Josefa Antonia Cisneros Mansilla, de ascendencia colombiana y española respectivamente. Toda su infancia la pasó en su pueblo natal pues su padre era dueño de un comercio en la localidad, posición bastante elevada para el momento.
A los 13 años de edad, José Gregorio manifestó a su padre su deseo de estudiar la carrera de Leyes; sin embargo, su padre le convenció para que estudiara medicina. Para ello tuvo que trasladarse a la ciudad de Caracas para realizar sus estudios de bachillerato. Al llegar a la capital, inició sus estudios en el Colegio Villegas, uno de los más prestigiosos colegios de la época, el cual era dirigido por Guillermo Tell Villegas. Pasando su estadía dentro de las mismas instalaciones del colegio, el joven José Gregorio creó lazos de amistad con el director y su esposa.

[editar] Estudios en Europa

El 28 de junio de 1888, Hernández recibe el título de medicina en la Universidad Central de Venezuela, luego de graduarse, el Gobierno de Venezuela le otorga una beca que le permite viajar a París, a los fines de profundizar su conocimiento en áreas más aplicadas de la medicina que para dicho momento no eran bien conocidas en el país.
Para noviembre de 1889 ya se encontraba cursando estudios en el laboratorio de histología de Mathias Duval. Durante dichos estudios, José Gregorio profundiza en las áreas de Microbiología, Histología Normal, Patología, Bacteriología y Fisiología Experimental, entre otras.
Terminados sus estudios en esa ciudad, solicita permiso y se traslada a Berlín a estudiar histología y anatomía patológica y seguir un nuevo curso de bacteriología.
Culminados sus estudios, Hernández regresa a Venezuela a fin de ingresar como profesor en la Universidad Central de Venezuela en Caracas, además, aprovecha para traer valiosos equipos médicos al Hospital Vargas. Fue él quien introdujo el microscopio en Venezuela por primera vez.

Catedrático de la UCV y vida científico-académica

En 1891, el Doctor Hernández regresa de Europa, y en noviembre de ese año, comienza su actividad como docente en las cátedras de Histología Normal y Patológica, Fisiología Experimental y Bacteriología, de la Universidad Central de Venezuela (UCV) fundador de ambas, hay que destacar que al culminar sus estudios de postgrado en París y Berlín le fue delegada la responsabilidad de adquirir con recursos del Estado venezolano los materiales necesarios e indispensables para instalar "El Laboratorio de Fisiología Experimental" en Caracas, así como la adquisición de la bibliografía que fuera necesaria para la apertura de las cátedras mencionadas en la UCV, labor que cumplió con empeño, honestidad, y eficiencia propias de su persona. Fue él quien introdujo el microscopio en Venezuela, y muchos de los instrumentos que trajo de Francia, según el testimonio del Dr. Augusto Pi Suñer se encontraban en uso para su época.
El 14 de septiembre de 1909 es nombrado profesor de otra Cátedra, esta vez la de Anatomía Patológica Práctica, la cual funcionó anexa al Laboratorio del Hospital Vargas, y de la cual se encargó hasta la creación de la Cátedra de Anatomía Patológica de la Universidad Central con asiento en el Instituto Anatómico y que fue regentada por el Dr. Felipe Guevara Rojas, en 1911.
No sólo fue el fundador de la Cátedra de Bacteriología, puesto que también fue la primera persona en Venezuela en publicar un trabajo de dicha disciplina, denominado “Elementos de Bacteriología” en 1906. La cátedra de bacteriología fue la primera que se fundó en América. Es con él cuando comienza la verdadera docencia científica y pedagógica, a base de lecciones explicativas, con observación de los fenómenos vitales, la experimentación sistematizada, prácticas de vivisección y pruebas de laboratorio. Introdujo el microscopio y enseñó su uso y manejo; coloreó y cultivó microbios; hizo conocer la teoría celular de Virchow. Fue además, un gran fisiólogo y un biólogo eminente, pues conocía a fondo la física, la química y las matemáticas, ciencias básicas y trípode fundamental sobre la que reposa toda la dinámica animal. Las aplicaciones prácticas de esas experiencias, las supo poner al servicio de la finalidad suprema de la medicina, que no es otro que curar enfermos y proteger la vida.
Su labor docente fue interrumpida en dos oportunidades. La primera cuando decide hacerse religioso en el monasterio la orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta, a la cual llegó el 16 de julio de 1908, y de la que regresó el 21 de abril de 1909, para que en mayo de ese año reincorporarse a sus actividades académicas en la Universidad. La segunda vez que interrumpió sus actividades docentes fue a partir del primero de octubre de 1912 cuando el gobierno dictatorial del General Juan Vicente Gómez decreta el cierre de la Universidad, ya que ésta se había puesto en contra de dicho tirano. En enero de 1916 al crearse la "Escuela de Medicina Oficial" que funcionó en el Instituto Anatómico en la esquina de San Lorenzo. Hubo otra corta interrupción, pero esta vez sin apartarse del ámbito académico, ya que en 1917 viaja a las ciudades de Nueva York y Madrid a realizar estudios; de sus Cátedras queda encargado temporalmente su ilustre discípulo el Doctor Domingo Luciani. Reinicia su actividad docente el 30 de enero de 1918 hasta el día sábado 28 de junio de 1919, el cual fue la víspera del trágico día en que ocurrió el accidente que le segó la vida.
Era conocido como un profesor culto (hablaba francés, alemán, inglés, italiano, portugués, dominaba el latín, era músico, filósofo y poseía profundos conocimientos de teología), exigente y se caracterizaba por la puntualidad en el cumplimiento de sus deberes profesorales. Formó una escuela de investigadores quienes despeñaron un rol importantísimo en la medicina venezolana. Discípulos de Hernández fueron el Dr. Jesús Rafael Risques, quien fue su sucesor en la Cátedra de Bacteriología y Parasitología, Rafael Rangel (1877-1909) considerado como el fundador de la parasitología nacional.
Es sabido que de la mano de los Doctores Mathias Duval, Isidro M Strauss, y Charles Robert Richet, (este último el 11 de diciembre de 1913, fue galardonado con el Premio Nóbel de Medicina por sus investigaciones sobre Anafilaxia), los conocimientos teóricos y obtuvo el dominio de las técnicas histológicas, en boga para esa época, así como adquirió los conceptos básicos sobre la embriología, así como se encontró en posición de introducir en las últimas décadas del siglo XIX las ideas y el método experimental debido a Claude Bernard. Con estas herramientas adquiridas en Francia, Hernández introduce y establece el método experimental en Venezuela.
Aunque Hernández sólo escribió trece trabajos científicos, una cantidad poco numerosa, la Academia Nacional de la Medicina (de la cual fue fundador) le reconoce, que su trabajo reviste significativa importancia por: su capacidad como clínico de someterse al rigor del método anatomoclínico que la escuela francesa había llevado hasta el cenit en su aplicación (como en los casos presentados por Hernández sobre tuberculosis, neumonía, y fiebre amarilla). Su capacidad de manejar los recursos derivados de las técnicas complementarias de diagnóstico (los datos de la histología patológica, de la bacteriología, de la parasitología y de la fisiología) para lograr una cabal interpretación de los procesos patológicos presentes en el paciente. Su capacidad para crear hipótesis novedosas (los datos de hematimetría en los sujetos de nuestro medio, la descripción de una nueva forma de "angor pectoris" de origen palúdico).
El Dr. Juan José Piugbó, de quien tomamos las ideas centrales de esta parte de este artículo, escribió muy sabiamente: “Su faceta religiosa con todo lo encomiable que sea considerada en el plano místico, no debe opacar el inmenso aporte que realizó a la ciencia médica venezolana".

Vida religiosa

A pesar de no ocupar algún cargo dentro del clero de la Iglesia, José Gregorio era un ferviente creyente del catolicismo, por lo cual de creer haber cumplido para con su familia, la ciencia y su país, decidió avocarse a la vida religiosa, en el año 1907 luego de discutir el caso con el arzobispo de Caracas para ese entonces, Monseñor Juan Bautista Castro, envía una carta al Prior de la Orden de San Bruno en La Cartuja de Farneta cerca de Lucca, Italia. Por su parte, Mons. Juan Bautista Castro también envía una carta de recomendación al prior en donde le solicita la admisión de José Gregorio a la orden.
Habiendo cumplido con sus compromisos y también con su familia, a la cual se trajo a vivir en Caracas y la ayudó a encaminarse, Don Gregorio quiso llevar a cabo su vocación religiosa. Se embarcó rumbo a Italia con la intención de ser monje de clausura y así dedicarse sólo a Dios en la oración. En 1908 entró en la Cartuja de Farneta tomando el nombre de Hermano Marcelo. Pero nueve (09) meses después de su ingreso, se enferma de tal manera que el Padre Superior ordena regresar a Venezuela para recuperarse. Gregorio por su parte nunca cedió en su amor por la Iglesia y la vida religiosa. Decía que el sacerdocio es "lo más grande que existe en la tierra".
Llega a Caracas en abril de 1909 y ese mismo mes recibe permiso para ingresar en el Seminario "Santa Rosa de Lima". Sin embargo sigue anhelando la vida radical del monasterio. Pasados tres (03) años, decide intentar de nuevo. Esta vez se embarca para Roma con su hermana Isolina. Ingresó en los cursos de Teología en el Pontificio Colegio Pio Latino Americano pensando así prepararse para el monasterio. Pero una vez más sus planes se vieron frustrados por la enfermedad: una afección pulmonar que le forzó retornar a Venezuela.
Don Gregorio ya no intenta más la vida religiosa. Comprende que Dios lo llama a la vida seglar. Asì que ingresa a la Orden Franciscana Seglar. Será un seglar católico muy ejemplar, sirviendo a Dios en sus hermanos desde su vocación de médico, pues así también se puede y se debe ser santo.

Beatificación

Por sus acciones, el pueblo venezolano constantemente ha venerado al Dr. José Gregorio, pidiéndole favores y atribuyéndole milagros, hecho por el cual la Iglesia Católica venezolana inicia en el año 1949 el proceso de beatificación y canonización por parte del Arzobispo de Caracas, Monseñor Lucas Guillermo de Castillo ante el Vaticano. Luego de iniciado el proceso, y completado los primeros casos, el Dr. José Gregorio es nombrado venerable por parte del papa Juan Pablo II el 16 de enero de 1986 y se inica el próximo paso que lo llevaría a la beatificación. De completarse el proceso, se convertiría en el primer santo de procedencia venezolana. Y el tercer beato este país tiene 2 beatos y varias religiosas venerables
La beatificación del Dr. Hernández es actualmente una meta que espera alcanzar parte de los feligreses católicos así como la iglesia católica venezolana, por lo cual, en diversas partes del país, se rezan diversas oraciones para pedir por el pronto nombramiento de José Gregorio como Santo.
Exhortación de Mons. Ignacio A. Velasco G., Arzobispo de Caracas. Para pedir se intensifique la Oración por la pronta beatificación del Dr. José Gregorio Hernández.
A los obispos auxiliares, los presbíteros y diáconos, los religiosos y religiosas y a todo el pueblo fiel que peregrina en Caracas:
El Dr. José Gregorio Hernández es, sin lugar a dudas, la figura más resaltante del siglo XX venezolano. Científico notable y cristiano ejemplar, el Dr. Hernández supo combinar su actividad de médico, docente e investigador con la más profunda caridad y actitud de servicio a todos, especialmente a los más pobres.
Su vida fue un testimonio evidente de santidad, a tal punto, que cuando la perdió en un trágico accidente, el 29 de junio de 1919, el pueblo caraqueño exclamó espontáneamente: ¡Ha muerto un santo!
Esta fama de santidad se propagó después de su muerte. Por eso el Arzobispado de Caracas inició la Causa de Beatificación y Canonización en 1948. ...
Desde entonces, sólo lo distancia de la beatificación y, por lo tanto, de la posibilidad de rendirle culto en los altares, la comprobación de un milagro. A lo largo de estos años se han iniciado varios procesos sobre presuntos milagros, pero hasta ahora, no han llegado a feliz término.

Oración

Los creyentes de José Gregorio Hernández utilizan diversas formas para rezarle y pedirle favores como trabajos, amor, o la cura de enfermedades. La oración más popular es la que se transcribe a continuación, la cual viene en la forma de una petición para que Hernández sea convertido en santo.
Oh Dios misericordioso, que te has dignado escoger a Venezuela para ser la Patria de tu siervo JOSE GREGORIO, quien prevenido por tu gracia practicó desde niño las más heroicas virtudes, en especial una fe ardiente, una pureza angelical y una caridad encendida, siendo ésta la escala por la cual su alma voló a tu divino encuentro cuando recibiste el holocausto de su vida. Concédenos que brille pronto sobre su frente la aureola de los santos, si es para tu mayor gloria y honor de la Santa Iglesia. Te lo pedimos por los méritos de Cristo Nuestro Señor.
Amén
Oh Dios misericordioso, JOSÉ GREGORIO, quien prevenido por tu gracia practicó desde niño las más heroicas virtudes, en especial una fe ardiente, una pureza angelical y una caridad encendida, siendo ésta la escala por la cual su alma voló a tu divino encuentro cuando recibiste el holocausto de su vida.
Concédenos que brille pronto sobre su frente la aureola de los santos, si es para tu mayor gloria y honor de la Santa Iglesia. Te lo pedimos por los méritos de Cristo Nuestro Señor. Amén.
Dios misericordioso, que te has designado escoger al Doctor José Gregorio Hernández, para que, movido por tu gracia, practicara el evangelio con una gran fe en ti, con una vida llena de esperanza y con una caridad contigo y con nosotros, siendo así un ejemplo para los venezolanos, concédenos, por tu misericordia, ya que está gozando para siempre de tu presencia, poderlo venerar como santo para mayor gloria tuya. Por nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y ere Dios, por los siglos de los siglos. Amén.